Tengo 21 años, o bueno, eso dice mi DNI, y con esto no quiero decir que me vea mucho más adulto de la edad que tengo, eso sería un tópico y un autoengaño, lo cierto es que si que me siento más adulto, pero también más niño.
Hace poco escuché una frase que decía: la persona que mejor sobrevive es aquella que se adapta correctamente a la situación que vive, esto lo interpreté como que debía ser un niño a la hora de divertirme y un adulto a la hora de decidir, decidir escribir por ejemplo, vivimos en un mundo impulsivo en constante cambio y que precisa de una constante adaptación, y es por ello que dejamos atrás nuestras emociones, las retenemos para futuros cada vez más lejanos (aunque las engañamos diciendo que serán muy cercanos).
Hablando de otra cosa, es impresionante como todo el mundo tiene algo para evadirse, en principio una sola cosa que hace de forma casi mecánica pero que necesita para escapar del estrés diario, de la rutina diaria. Esto ocurre así menos para los artistas, ellos tienen muchas cosas, normalmente hacen bien casi todas las cosas relacionadas con el arte, suelen cantar bien, bailar, dibujar.... Me pregunto si esto tendrá algo que ver con la gestión de las emociones, es decir, si cuanta mas cosas necesitas para evadirte más en apuro estás, más te absorbe tu mundo interior, así como las personas que tienen su vida virtual en juegos como el WoW.
Las cosas más bellas del universo son en realidad la manifestación de algo no tan bueno, de eso estoy seguro; las auroras boreales son la lucha de las partículas cargadas por entrar en la tierra, los atardeceres más inefables son producto de la contaminación y los cuadros y las piezas musicales más bellas no son más que la manifestación de un dolor con el que solo el autor se sentirá identificado. Mi difunta abuela un día me dijo: cuanto más sufras, mejor escribirás.
Con el tiempo descubrí que no podía llevar más razón, jamás escribí sobre amor hasta que no amé, y jamás escribí sobre desamor hasta que no odié, jamás escribí sobre mi vida hasta que no entendí que nuestro interior nos habla, el mundo necesita personas sensibles, personas altamente sensibles, personas que tengan claro cuando algo está bien y cuando algo está mal, personas que conozcan los dos extremos, personas que lloren por un clima lluvioso y personas que valoren hasta el mínimo rayo de luz que les ciegue, al fin y al cabo es mejor esto que ser una persona random que va a comprar al mercado sin ambiciones, sin aspiraciones.
En mi se han juntado dos objetivos tan ambiciosos como gratificantes; soy físico para entender como funciona el universo y PAS para interaccionar de la forma más dulce con el, hacerle cosquillas con los sentimientos siempre al desnudo, mi nombre es Álvaro y así siente una persona altamente sensible...
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